Sabemos que, para gozar de una buena salud, hay que mantener una dieta equilibrada. Una alimentación que nos aporte la energía, vitaminas y nutrientes que el organismo necesita. Si prestamos mucha atención a esta circunstancia cuando somos adultos, cobra mayor relevancia en edad escolar. Por eso desayunar pan se convierte en una de las pautas clave para conseguirlo.

Los cereales en la alimentación equilibrada

La Pirámide de la Alimentación Saludable española establece el consumo de 4 a 6 raciones del grupo de cereales (pan, arroz, pasta, otros cereales y patatas) al día y preferentemente integrales. Los cereales y derivados son la principal fuente de hidratos de carbono complejos. Es lo aconsejado para una dieta equilibrada y, sin embargo, no ocupan un lugar en el consumo diario.

Ni la pasta, ni el arroz se consumen varias veces en una misma jornada. Por eso el pan pasa a ocupar un papel fundamental a la hora de las raciones aconsejadas en el grupo de los cereales. Es un alimento que es fácil de incluir en la dieta varias veces al día, pues se integra con cualquier comida. El no consumir una cantidad suficiente de pan, podría conducir a desequilibrios importantes, aumentando la cantidad de energía procedente de las grasas y las proteínas.

Aconsejable desayunar pan en la edad escolar

En la edad escolar se forman los hábitos nutricionales que determinarán el comportamiento del niño cuando sea adulto. También se verán los desequilibrios alimenticios durante esta etapa que comprometen tanto su crecimiento como su desarrollo. Algo capaz de afectar al rendimiento físico y cognitivo. Desde Rochina apoyamos esta iniciativa donde desayunar pan en edad escolar es una base importante.

El pan constituye un alimento importante desde el punto de vista nutricional, como principal fuente de energía en forma de hidratos de carbono complejos. Son necesarios para equilibrar la dieta y cuya ingesta en los escolares españoles es deficitaria. Un desayuno adecuado que incluya pan, contribuye a que los niños afronten mejor el día.

Tiene una serie de beneficios como puede ser: afrontar mejor la actividad física de la mañana o ayudar a mejorar la dieta global, evitando deficiencias y excesos nutricionales. También permite llegar con menos hambre a la siguiente comida, y por consiguiente evitar el picoteo.

Fuente: Pan de calidad