¡El frío ha llegado para quedarse! El otoño ha hecho su aparición por la puerta grande bajando las temperaturas y con vientos frío típicos de esta época del año. Con el frío en el exterior de nuestras casas, es normal que nos apetezcan cada vez más recetas calientes para entrar en calor.

Se trata de recetas de platos clientes tradicionales y mucho más fáciles de hacer de lo que imaginas. Nos llenarán de energía para aguantar toda la jornada para que nos olvidemos del frío. Desde Rochina nos ponemos el sombrero de cocineros para hablaros de estas recetas de cuchara y recetas tradicionales de toda la vida. Apunta porque seguro que te damos alguna idea para innovar en la cocina con tus platos más habituales.

Diferentes recetas calientes para el frío del otoño

Sopas: posiblemente sea el plato estrella cuando llega el frío. Una sopita calientita revive a un muerto y la necesitamos cuando la temperatura exterior comienza a ser bastante baja. Tenemos las típicas sopas de fideos, o el cocido, pero puedes darle un toque más original como por ejemplo con una sopa de alubias rojas con verduras, sopa egipcia de lentejas rojas o apostando por una sopa de tomate, jengibre y coco. Las cremas también dan mucho juego en esta época del año.

Pollo al curryLegumbres: si las sopas son un básico, las legumbres nos dan mucha más variedad con recetas calientes increíbles. Cada persona prepara sus legumbres de una manera distinta, por eso existen muchos platos diferenciados además de las típicas lentejas, judías o garbanzos. Un ejemplo son las alubias blancas con langostinos, potaje de garbanzos, garbanzos guisados con pulpo, alubias con pulpo, pochas con codornices o verdinas con bacalao y verduras.

Pollos: el pollo siempre es un alimento básico en la cocina de todos los hogares. Además de hacerlo a la plancha o empanado que resulta muy soso y sin vida, hay otro tipo de recetas calientes perfectas para pasar el otoño. Un ejemplo son pollo al horno con verduras, pollo con manzana y salsa de mandarina, pollo al limón, contramuslos en salsa de calabaza o pollo mediterráneo con aceitunas y alcaparras.

Estofados: otra de las formas de cocinar que no faltan en esta época del año, son los estofados. Un método de cocción donde el alimento se rehoga a fuego lento en un recipiente con todo tipo de especias y caldos. Un ejemplo son el estofado de ternera, curry japonés de ternera, estofado de conejo con zanahorias o estofado de pavo con puré de patatas, entre otros.

Arroces: no podemos olvidarnos tampoco de los arroces que tanto acompañan a las personas que quieren llevar una dieta equilibrada y sana. El arroz es una buena fuente de proteínas y vitaminas, además de ser un alimento libre de grasas y de colesterol. Además de arroz blanco con tomate, hay mil maneras de preparar este plato. Como por ejemplo en paella, arroz tres delicias, arroz negro, arroz a banda, arroz a la cubana, arroz con verduras o risotto de setas, gambas o espárragos, entre otros.

Y a vosotros, ¿qué recetas calientes os gustan más para esta época del año?